Una historia de amor misteriosa que tiene raiz en la musica y de ella recibe la maxima emotividad.
Camille:Qué piensas de un trago? Stéphane: Si. Tienes idea donde? Camille:En algun bar de Hotel ,quizas Camille: Toqué solo para ti. [...] He hablado a Maxime, de nosotros. Ha sido dificil. El me ha escuchado. Le dije lo que nos esta sucediendo. Te deseo. No soy de aquellas que se tiran a los brazos de un hombre. Eso es todo. Stéphane: No creo de poderte dar aquello que buscas. Camille: Lo buscas también tu y yo te lo estoy ofreciendo. Sé de que estas hecho y te acepto por lo que eres. Has construido entorno a ti un muro, pero no me da miedo. Estoy aqui para ti, mirame. No puedes seguir viviendo asi. Debes aceptar que algo cambia dentro de ti. Stéphane: Camille, tu eres bella, rara, te convertiras en un gran musico. Tienes todos esos dones, dones demasiado grandes quizas. Camille: Entonces soy perfecta? Stéphane: Quieres que sea a toda costa como me imaginas, otra persona, pero no soy esa persona. Camille: Deja de mentir, es tan simple. Stéphane: Debo decirte la verdad, es cierto que habia planeado seducirte, pero no por amor, solo por juego, por darle la contra a Maxime, por juego, estaba planificado. Camille: Las cosas se viven, no se planifican. Stéphane: Tu no entiendes, Camille, hablas de sentimientos que no experimento, que no existen, a los cuales no tengo acceso. Yo no te amo.[...] Sé solo… Camille: No, no digas mas por favor. No me mires.